La guerra de los downloads se desata en Argentina
Casi cien usuarios argentinos han recibido cartas documento reclamando hasta 12 mil pesos de multa por bajar música de Internet ilegalmente. Como escribir una crónica del hecho cuando ya lo hizo otro es medio estúpido, acá está el Reportaje Rolling Stone, publicado por OberáOnline.
Otra fuente: La Capital de Rosario
Hay que destacar algunas joyitas de los empleados de CAPIF:
En Capif se niegan a dar el número de personas que pusieron a cazar a estos “downloaders”: “Me reservo ese dato. No queremos dar la imagen de un equipo de gurkas en una habitación llena de máquinas”, aclara Javier Delupí, 33 años, el nuevo director ejecutivo de esta entidad.
Yo no lo dije.
“El argentino es pirata: si es ilegal, más le gusta hacerlo. Los pibes de 15 años piensan que la música es gratis, que no tienen que pagar por eso… y las demandas van a sus padres.” Pablo Cancelliere, marketing manager online y encargado de desarrollo de nuevas tecnologías en EMI, rezonga en su escritorio. Cree que “parar la piratería es una decisión política. Internet, si querés, se corta de la noche a la mañana” (…) Cuando los gobiernos hagan la cuenta de lo que dejan de ganar por bancar la ilegalidad, van a entender que no les conviene.”
En criollo: El argentino promedio es un ladrón. Los niños son criminales. La música no es gratis y debemos pagar por ella. Si un niño no es educado de esta manera, sus padres son criminales. Hay que cortar Internet. Cuando los gobiernos se den cuenta de que no están lucrando con la felicidad de la gente seguramente se van a poner las pilas y ejercer represión indiscriminada sobre las libertades individuales.
Yo no lo dije
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Frente a un contexto tecnológico que no le proveé ninguna forma práctica de imponer su voluntad por vías técnicas la Industria Discográfica no ha sabido encontrar un mecanismo que le garantice sus ingresos. Entonces, ha elegido refugiarse en la letra de la ley, y ha elegido perseguir a sus (ex) consumidores. Básicamente, lo viejo reacciona y se defiende de lo nuevo, levantando paredes ficticias usando el miedo como herramienta.
La ley de patentes existe previa a los mecanismos actuales para compartir información. No pedían que fuera reforzada contra gente que grababa cintas de la radio o que prestaba discos. Frente a un daño al rédito superior a lo que estaban listas para tolerar, eligieron esta medida ¡Pero el nivel de injusticia es obvio! La estrategia consiste en crear “casos ejemplo” que atemoricen al público general a no hacer algo que tienen absoluta capacidad de hacer. Es un mecanismo de control de pensamiento.
Por otro lado, cabe destacar que esto no afecta al usuario avanzado, que tiene formas técnicas de mantener un anonimato absoluto en el momento en que sienta que se encuentra en peligro. Además, los métodos para piratear música y filesharing son más poderosos que (casi) cualquier método de control y los métodos son mucho más diversos que programas como KaZaa, Emule o Gnutella. Los temás se comparten a través de discos compartidos en redes privadas (de trabajo o particulares), bajando directo desde páginas web, pasando DVDs de mano en mano. El precio del GB de almacenamiento baja a la mitad cada año. Las velocidades de transmisión de banda ancha se duplican al mismo tiempo. Que las compañías discográficas tengan algún tipo de poder de monitoreo sobre ello implicaría ¿Qué? ¿Qué ven todas nuestras comunicaciones? ¿Restringirán los tipos de archivo que transmitimos a través de todas nuestras redes? ¿Quién juzga que tráfico está protegido por la “Propiedad Intelectual”? Estás preguntas no tiene respuesta, y nosotros debemos dejarlos entrar “Hasta ahí” para que con el próximo método que se popularice entren un poquito más en nuestras vidas.
Esto nos trae a la Ley ¿Debe la ley defender antes la libertad de lucro de ciertos grupos económicos demográficamente insignificantes? ¿O debe protejer las libertades fundamentales de un ciudadano común?
¿Quienes son los damnificados? ¿Músicos que en vez de tener decenas de millones tienen centenares de miles de dólares? Revisemos el argumento de negarle el “Modus Vivendi” a el músico. Los músicos de “Mediana monta” reciben una cantidad insignificante de sus ingresos de la venta de discos. El trabajo que hace el músico medio por la Discográfica es aquel del empleado, sometido a explotación. No es más ni menos de lo que podría hacer independientemente, en una sociedad con libre tráfico de información y garantías de vida mínimas, liberado a su talento.
Claro, algunos van a altos puestos, pueden emborracharse de capitalismo, empacharse con todos los lujos. Estos “talentosos” artistas simplemente fueron elegidos a dedo por una mesa de Ejecutivos de Entretenimiento Popular. Se realiza una inversión de millones sobre ellos, y devuelven billones. Ubicado en el ojo de la tormenta, se convierte en un ícono, una referencia, una marca, y generalmente se creen su propio viaje. Están en la cima del mundo, y actúan como comunicadores y lobbystas de aquellos para quienes trabajan.
Es un negocio. No tiene nada que ver con justicia, ni con el bienestar de la música. Solo tiene que ver que unas pocas manos saquen rédito de algo que pertenece a todos.
Como todas las cosas que queremos señalar en este espacio, esto habla de lo nuevo contra lo viejo, la acción contra la reacción, y que es lo que queremos ya no para nuestros hijos, porque nuestro mundo ya no funciona así ¿Qué querés para tus cincuentas?
Febrero 5, 2008 a 2:41 am
La Música no es de nadie, o sea que es propiedad de todos.
Los músicos sólo tienen la función de revelarla, organizarla,
y todos la libertad de cantarla, tocarla, escucharla, bailarla…
Con la música algo que todos llevamos dentro resuena en nuestro cuerpo;
deberíamos unirnos para compartirla y enriquecernos infinitamente,
vibrando en sintonía, resonando a través de los espacios.
Pero hay un patrón instaladísimo, el de enriquecernos a costa de la
pobreza, o sea ignorancia pura… and just to serve the vested interests!
Pena de muerte a las discográficas, nido de víboras, y a los falsos ídolos!
Devolver la música a la gente, devolver la gente al templo de la música;
Esto requiere un esfuerzo de ambas partes: Los “Músicos” y el “Público”.
Febrero 5, 2008 a 2:45 pm
Cuando leí la nota de la RS me dí cuenta de que lo unico que tiene la CAPIF es un puñado de empleados ineptos y de una dudosa moral.
Si alguien tiene ese numero podrá apreciar que mas adelante aparecen varios artistas opinando sobre el asunto y podemos ver a un Calamaro diciendo que comprarse un disco es dignidad y a un Jack White en una actitud de mierda, diciendo que es un momento dificil para ser musico.
En parte, creo que el problema tambien se debe a esta clase de “artistas”, esos que quieren ser asquerosamente ricos cagandose en el resto de la humanidad, demostrando que el Rock dejó de ser una valvula de escape a esta realidad tan pedorra.
Febrero 6, 2008 a 1:35 pm
Muy loco el hecho de que recien termino de leer la nota de RS, conectandome desde el culo del mundo para hacer mi descargo.
Big brother is watching, resuena en mis oidos…
Me duele tanto pensar que un arte tan noble como la musica, se lo llame “industria” y al melomano (espectador) se lo denomine erroneamente “consumidor”… Ya escapa a los terminos artisticos y se convierten en parametros netamente consumistas…. “MUSICA DE SUPERMERCADO”
La batalla del siglo XXI comenzo. Nos quieren hacer creer que pueden tocar un boton y apagar internet, cosa completamente erronea. La informacion es (y debe ser) de todos y de nadie. Respeto el hecho de que un musico perciba una determinada cantidad de dinero por lo derechos (como musico me siento identificado), me parece correcto, pero en vez de proponer politicas pedantes y autoritarias, creo que deberiamos crear una etica downloader, y aquel que quiera poner un precio a la obra (y pueda) lo haga.
Radiohead salio a la vanguardia al demostarar que se puede hacer la diferencia sin tener que recurrir a las obsoletas y marchitas discograficas.
….
La musica no va a ser mejor ni peor porque se democratize, creo que el indice que mide esto en el nivel cultural propio de una region. Si vivimos en la cultura de lo light, no esperemos escuchar a un Lizst, a un Hendrix o a un Waters….
La musica es para el alma, no para llenar los bolsillos…
Sin mas que decir
COPY LEFT 4 LIFE
Febrero 6, 2008 a 9:29 pm
El valor extra que hay que pagar por la musica no cumple la funcion de enriquecer a los que lo cobran, sino de segregar a los que no pueden pagarlo. Simplemente otra barrera mas.
No se si alguna vez le paso a alguien de empezar a escribir y seguir la linea de pensamiento y verse abrumado por sus propias ideas. Bueno, me paso eso, espero que las tres lineas que puse les hagan pensar tanto como me hicieron a mi.
Juan
Marzo 10, 2008 a 9:14 pm
El problema es ver al arte como negocio…
He escuchado a muchos artistas (no voy a dar nombre para no avergonzarlos) como los Red Hot Chili Peppers (es un ejemplo nada más) hablar de que en esta “industria” es muy dificil desenvolverse porque es muy “competitiva”…
What the fuck?????!!!!!!
Creo que el fundamental problema es ese, el artista que quiere llenarse de guita sin importar como, vendiendo cualquier cagada a las multinacionales por simplemente migajas que se le filtran a estas, claro que esas migajas se traducen en millones de dolares.
Radiohead demostró que si un artista realmente se lo plantea puede difundir un disco sin necesidad de poner barreras estúpidas en relación a los downloads…
Creo que también se debe analizar que son las mismas multinacionales las que crean los mp3, las grabadoras de cd o dvd y otros productos que facilitan el hecho de “cometer el crimen”…