Cambiando el Congreso, de abajo hacia arriba

Una iniciativa muy interesante, Change Congress, propone una serie de reformas básicas con respecto a como funciona el congreso estadounidense. Su principal objetivo es reducir la influencia que tienen los grandes grupos económicos en las decisiones legislativas. Lo novedoso de este movimiento, es la concepción misma del método para lograr esto.

CC propone una herramienta basada en la web por la cual tanto ciudadanos como candidatos al congreso de Estados Unidos puedan comprometerse a una serie de puntos, muy suscintos. Estos son (Desde el punto de vista del candidato):

- No aceptaré fondos de Lobbistas registrados o PACs (Political Action Commitee, o Comité de Acción Política)
- Apoyo la abolición de las “Earmarks” (Las definiremos mas tarde)
- Apoyaré reformas que tengan como objetivo una mayor transparencia en los funcionamientos del congreso.
- Apoyaré el financiamiento publico de las elecciones a cargos públicos.

Se hace necesario, antes de seguir, explicar algunos de estos conceptos. Un lobbista es una persona que cobra un sueldo por dialogar con legisladores e intentar persuadirlos de adoptar un determinado punto de vista y por lo tanto votar si o no con respecto a una legislación en particular. Cada gran grupo económico cuenta con verdaderos ejércitos de lobbistas, siendo los más destacados los relacionados con la Salud (Uno de los grupos económicos más poderosos de EEUU son las “HMOs” o las que aquí serían proveedores de medicina prepaga), el petroleo, la gran industria (General Motors, General Electric, Ford Motor Company, entre otras), etc. Las contribuciones anónimas de grupos lobbistas a campañas electorales, y el posterior cobro de estos favores, tiene una enorme influencia en la aprobación de leyes dentro de EEUU. Un “PAC” o un Comité de Acción Política es una entidad autorizada por el gobierno en gastar dinero para contribuir a las arcas de un candidato o un partido particular, y como tales tienen influencias similares a los Lobbistas.

Las “Earmarks” son asignaciones discrecionales del congreso a un proyecto, persona o organización particular, asi como también una exención de impuestos. Las “Earmarks” son un método de distribución del presupuesto federal autoadjudicado por el congreso. Los montos que se mueven en “Earmaks” en EEUU por año rondan los 18,000 milllones de dólares, y son absolutamente discrecionales y no existe ningún proceso de clasificación o licitación para ser acreedor de una suma asignada por un “Earmark”, lo que hace que tengan una sinergia muy peligrosa con las organizaciones y entidades mencionadas arriba. Una vez asignada, una “Earmark” es vinculante y la asignación de fondos no puede ser cancelada.

Hablemos ahora de lo novedoso de Change Congress, ya que movimientos civiles similares han habido muchos. Change Congress propone conectar directamente al ciudadano comprometido con el movimiento con el representante comprometido, a través de una herramienta de monitoreo online. Esto genera un doble efecto de transparencia y promoción. Los candidatos sabran que están siendo cercanamente monitoreados, de manera dinámica, con un nivel de exposición altísimo. Esto aumenta muchísimo el nivel de credibilidad de los candidatos y les provee una herramienta de promoción, una “Badge” o una placa que pueden mostrar.

No creo que Change Congress sea revolucionaria, ya que es una aplicación técnica a mecanismos existentes. La capacidad del individuo de monitorear a su representante está contemplada en los textos fundadores de la democracia. Sin embargo, hemos visto en estos últimos años, como las nuevas posibilidades técnicas se aplican a mecanismos existentes, potenciándolos. Lo vimos en nuestras comunicaciones cotidianas, en nuestras herramientas de trabajo, pero no lo vimos en el estado ¿Podrá ser que Change Congress sea el primero de muchos ejemplos del poder de la tecnología aplicado para que los gobiernos respondan a nosotros? ¿La vanguardia de una nueva ola? Creo que a medida que pase el tiempo, y analicemos otras de estas iniciativas, y tomemos conciencia del real potencial de estas herramientas, y proyectemos nuestras mentes algunos años, vamos a sorprendernos.

Claro que nuestro país tiene muchos retrasos antes poder ni siquiera pensar en la aplicación de estas medidas. Nuestro congreso no funciona como tal, la clase política tiene un nivel de hermetismo muy distinto a Estados Unidos, nuestros representantes congresionales se eligen a través de listas sabanas y no a partir de distritos, lo que distancia al representante de los intereses del pueblo. En nuestro caso cabe preguntarnos como lograr que el individuo logre que el estado escuche su voz, aunque sea por el distante canal del voto.

Una respuesta para “Cambiando el Congreso, de abajo hacia arriba”

  1. Interesante, muy interesante. Aunque de todos modos un diputado también suele jurar que no va a robar fondos del estado y que va a cumplir sus funciones de manera excelente y tampoco lo suelen hacer :P .

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