El Movimiento Obrero Argentino, breve referencia.
Una breve referencia respecto al Movimiento Obrero Argentino que escribi como contribución a un foro.
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El movimiento obrero surge en las últimas dos decadas del siglo XIX para florecer en las primeras 2 del XX. Ayudados por un éxodo europeo debido a diferentes causas (la exclusion social de la Belle Epoque, la primera guerra mundial, etc, y a una política inmigratoria muy activa), Argentina vio en este período un flujo inmigratorio enorme, llegando los inmigrantes a constituir el 30% de la población.
Claro está que cuando uno recibe migración masiva de otro país, lo más probable es que reciba a sus excluidos, a sus desempleados. Lejos de la visión de Sarmiento, que soñaba con un inmigrante anglosajón educado, liberal, profesional. Lo que recibimos fueron masas de excluidos españoles, italianos, centroeuropeos, etc.
Esta gente había vivido su adolescencia y su primer adultez en la Europa de principios del Siglo XX. Si pensamos un poco sobre el tipo de literatura política en boga en esa época en Europa, los siguientes nombres vienen a la mente: Marx, Engels, Bakunin, Proudhon, Malatesta, Kropotkin. Argentina recibió decenas de miles de fervientes creyentes de las ideas Anarquistas y Socialistas. No solo eso, sino que eran víctimas del sistema capitalista europeo (que pronto se darían cuenta que es uno solo en el mundo).
Esta masa de inmigrantes se volcó masivamente a los oficios: Obreros tipográficos (el primer gremio), panaderos (a quienes aún debemos los nombres Anarquistas de nuestras facturas), Metalúrgicos, Ferroviarios. Todos estos segmentos de la industria se consolidaron en mayor o menor medida durante esta época, y toda su mano de obra se trataba de inmigrantes europeos, si no radicalizados en sus creencias socialistas, ciertamente permeables a ellas.
Para ponernos un poco en contexto, y que nos demos cuenta por que luchaba realmente esta gente, que muchas veces la historia nos pinta como “Radicales que luchaban por la extinción de la propiedad privada, la familia y el tejido social”. Veamos el Petitorio Obrero del 1ero de Mayo de 1890:
1. Jornada de 8 horas
2. Prohibición del trabajo de los menores de 14 años
3. Abolición del trabajo nocturno, con excepción de las industrias que no lo permitan
4. Prohibición del trabajo para la mujer cuya naturaleza afecte su salud
5. Abolición del trabajo nocturno para mujeres y menores de 18
6. Descanso no interrumpido para todos los trabajadores de 36 horas semanales
7. Prohibición de trabajos y sistemas de fabricación perjudiales para la salud
8. Prohibición del trabajo a destajo o por subasta
9. Inspección de los talleres y fábricas por delegados remunerados por el Estado
10. Inspección sanitaria de las habitaciones, vigilancia sobre la fabricación y venta de bebidas y alimentos, castigando a los falsificadores
11. Seguro obligatorio para los obreros contra los accidentes a cargo exclusivo de los empresarios y el Estado
12. Creación de tribunales integrados por obreros y patronos, para la solución pronta y gratuita de los diferendos entre unos y otros.
En la primaria jamás nos dijeron que los derechos fundamentales de todos los trabajadores, algo que es tan básico del tejido social hoy, tan fundamental de nuestros derechos cotidianos, no fueron sugeridos ni reclamanos por San Martín ni por Belgrano. No. Ni siquiera fueron reclamados por una persona. Fueron reclamados por un clúster no identificado de obreros socialistas y anarquistas: el segmento de la población que tanto nos empeñaríamos en asesinar sistemáticamente por los próximos 100 años, que detrás de estos reclamos tan básicos y elementales, solo a un paso de distancia, se encontraba Errico Malatesta (que había participado de los congresos del 3 de dicimebre de 1888 en Buenos Aires) ¿Se entiende aquí el clima que estoy intentando transmitir? ¿Qué es lo “Omitido” aquí por la historia oficial?
Con el siglo XX, nacen la FORA (Federación Obrera Regional Argentina), de tendencia marcadamente anarquista, y la UGT, de tendencia Socialista. Esta división marcó al movimiento, hasta que años despues se unificaría todo en la CGT, pero ese sería otro país.
Este otro país será el que el “Ellos” reclamaría para sí. Al principio, ellos eran el PAN y la oligarquía nacional. Esto luego mutó al sector militar con la alianza de los grandes capitales (1930-1983), y luego cambió de manos hacia la clase política (apropiadamente despolitizada a través del genocidio anterior) con la alianza de los grandes capitales (1983-Hoy).
El Ellos reclamó con un éxito abrumador. Algunos hechos que podemos enumerar rápidamente que confirman esto objetivamente son:
- La masacre del 1ero de Mayo de 1909: Bajo el comando del Coronel Ramón Falcón, el acto de la FORA Anarquista (separada de la del PS) fue duramente reprimido. Aquí murieron doce obreros, asesinados a sangre fría. 4 días más tarde, con una asistencia de 300,000 personas (Piensen en la magnitud de este número, en un país con 1/4 de la población actual), se realizarían los entierros de 2 de los muertos. El Coronel Ramón Falcón sería luego ajusticiado por Simón Radowitsky, héroe del anarquismo local.
- La Semana Trágica: En los Talleres Metalúrgicos Vasena en Enero de 1919, en el contexto de una huelga muere un policía. Esta muerte sería vengada por la de 4 huelguistas. La FORA declaró la huelga general, ampliamente acatada, y se lanzó a la movilización. La policía no se guardó nada, y la huelga dejaría un salgo final de 800 obreros muertos y 50,000 detenidos.
- La Masacre de la Patagonia Rebelde: Rondando 1920 La local de la FORA Anarquista en la Patagonia, la Sociedad Obrera de Río Gallegos, regida por Antonio Soto, inmigrante español, y el legendario Facón Grande, gaucho local, inicio una campaña de educación del peonado local y una serie de huelgas a lo largo de la Patagonia. El sector terrateniente, liderado por el potentado de la familia Brown, reclamó acción militar decisiva y la obtuvo el 2 de enero de 1921. El Coronel Varela encaró decisivamente la tarea. El saldo final fue de 1,500 obreros fusilados. El coronel Varela sería ajusticiado a su vez por Kurt Gustav Wilckens, que a su vez sería ajusticiado por Ernesto Perez Millan, que a su vez sería ajusticiado por Germán Boris Wladimirovich, en un complejo entramado de venganzas.
En 1930 comenzaría la confirmación de estas tendencias, a través de la sistemática eliminación estatal de dirigentes, ideologos, adherentes y militantes de las diferentes centrales obreras y partidos de izquierda radicales. Esto se configuró a la vez con la entrada al mercado laboral de una enormidad de mano de obra que se emplearía en el nuevo sector industrial de sustitución de importaciones, que dejaría en minoría a los oficios. Al lograr impermeabilizar de la penetración socialista a estos nuevos sectores obreros, tanto a través del asesinato de sus dirigentes como de una negociación con los obreros a cargo del estado, más generosa y cooptativa (que llevaría a Perón al poder), las tendencias radicales que impulsaron los primeros reclamos se desvanecerían, tal vez para siempre.
Noviembre 12, 2008 a 4:14 pm
Uno que trabaja entre gente tan fina y distinguida, entre gente del sector de la sociedad que se ve a sí misma como tan educada y alejada de las costumbres ‘de negros’ (permitaseme usar este horrible giro para describir el pensamiento de ellos, no el mío) como la asociación sindical, no puede dejar de intentar que sus compañeros de laburo entiendan que muchos de los beneficios que tenemos (vacaciones, protección contra el despido arbitrario, ambientes razonablemente seguros) fueron conseguidos por gente que nosotros, hoy, trataríamos de revoltosos, quejosos, vagos.
Noviembre 14, 2008 a 2:49 am
Pues claro. Sin contar el asco que las corporaciones le tienen a la unicón de los trabajadores. Te puedo asegurar que en cualquier gran transnacional (IBM, Teletech, Microsoft, entre muchas otras), si hacés cualquier ademán de propaganda para movilizar reclamos, a los 10 minutos te esperan con tu indemnización.
Mayo 25, 2009 a 2:52 pm
Gracias, me sirvio para un trabajo