El conflicto político y diplomático entre los paises de Colombia, Ecuador y Venezuela tuvo un tratamiento rápido y feroz en los medios de comunicación. Se falló muchas veces en el hecho de explicar algunas cuestiones básicas que tienen que ver con el entendimiento de la coyuntura política y se reparó poco en el análisis estructural de la situación. De la crónica al análisis en pocas palabras.
Aquellas personas que tuvieron la posibilidad de ver a Les Luthiers seguro recordarán a Ernesto Acher representando a Don Rodrigo Díaz de Carreras cuando, en su periplo al norte, cambió el nombre de Colombia por uno que le era más afín, “Rodrigombia”. Suena muy gracioso dentro del sketch del grupo cómico pero cuando se hace concreto en la realidad la cosa se vuelve menos humorística.
Hay muchas preguntas para hacerse en relación a la situación que se vivió en la frontera entre Ecuador y Colombia. Primero vamos a lo concreto. El país dirigido por Álvaro Uribe realizó una operación militar en suelo ecuatoriano que tuvo como resultado la muerte de Raúl Reyes, vocero de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Aquí uno puede pecar de imprudente y comenzar a hacer conjeturas. Es una guerra, muere gente, dirán algunos; otros dirán era guerrillero, son gente mala, se lo merecen. No es aceptable en ningún análisis que se precie de tal contentarse con separar a los involucrados en buenos y malos. Vamos a tratar de ir más allá de lo concreto para ver todas las aristas que tiene este episodio, para esto necesitamos adentrarnos en algunos conceptos que son indispensables a la hora de analizar la situación.